La oscuridad hubiera sido total si no se viera a lo lejos ese pequeñito haz de luz. No es posible explicar la sensación, ni la visión de lo que es este lugar. Un sentimiento de grandeza y pequeñez me embarga a la vez. La grandeza de la oscuridad, del vacio, la negrura que lo envuelve todo, la que te abraza y te mueve, la que te acobija y te daña, la que entristece y destruye, esa misma oscuridad que te empequeñece, te minimiza a una nada absoluta en medio de un vacio increible. Y solo estoy yo, y a lo lejos la luz. La veo, la siento, me llama, me quiere, pero aqui estoy, flotando en medio de la negrura, estirando mi brazo hacia la salvacion, buscando el modo de alcanzar la vida, pero sin saber como, sin entender el porque, sin siquiera imaginar como es que llegue a esta situacion, me dejo caer, vacio, sin fuerzas, viendo como la luz se aleja, llorando su perdida.
Cada instante que pasa es mas doloroso que el anterior, pero mi corazon se va endureciendo, aceptando mi destino, afrontando lo que viene. El recuerdo de la luz siempre estara, pero ahora he de aprender a caminar en la oscuridad, en el vacio interior, en la soledad...
miércoles, 10 de agosto de 2011
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